Don Miguelo se aparece "acelerado" en emisora y al locutor que entrevistó a su madre "lo sacan volando"

Don Miguelo se apareció en las instalaciones de KQ-94 luego de que un locutor de esa emisora entrevistara a su madre biológica para su canal de Youtube, provocando la molestia del artista urbano por el contenido que él considera ofensivo.

“Encontré a don Miguelo aquí abajo y tuvimos que sacar a Chico Sandy de aquí”, confirmó Santiago Matías (Alofoke) en su programa radial “Alofoke Radio Show”, que se transmite por KQ-94.

Don Miguelo, explicó Santiago Matías, esperaba que ese tema familiar de su madre biológica no iba a ser tocado de la manera en que el Chico Sandy lo trabajó para su canal de Youtube.

“Don Miguelo vino aquí a las instalaciones de KQ en un tono realmente fuerte, a darle problemas a Sandy, a enfrentar realmente a Sandy por esta entrevista y no sé que opinar porque no quiero problemas ni para Sandy ni para Don Miguelo ni que se irrespete esta emisora que no tiene nada que ver con esta situación porque es un contenido ajeno a lo que es Alofoke Radio”, manifestó Santiago Matías.

Matías llamó a Don Miguelo a no cometer un error. "No creo que por un arranque exponer al ruedo la felicidad de tu familia y tus amigos".

A raíz de la entrevista, Don Miguelo le dejó claro a su madre biológica, María Lebrón Mateo, que no quiere nada con ella, advirtiéndole que si continua hablando mal de sus abuelos paternos no responderá por su conducta.

El pasado fin de semana la señora Lebrón ofreció una entrevista al segmento “Personajes con Chico Sandy”, una producción de YouTube del conocido locutor Chico Sandy, en donde ella confesó que su hijo Miguel Ángel Valerio Lebrón, como es su nombre de pila, no le ayuda económicamente y que hace meses no le toma las llamadas.

Don Miguelo también tiene una parte importante que contar en esta historia y es que, aparentemente, el exponente de música urbana ha tratado de obviar en su vida el hecho de que su madre biológica lo entregó a sus abuelos paternos, Georgina Paredes y Ramón Valerio, quienes residen en San Francisco de Macorís, cuando este aún no había cumplido un año de edad.